Según pudo saber este medio a través de su cobertura MMA, la situación alrededor del UFC 328 se está calentando de una forma táctica, no solo de una manera de provocaciones. Y ahí aparece Dricus Du Plessis, rompiendo la lectura “automática” que muchos hacen sobre el duelo entre Khamzat Chimaev y Sean Strickland.
La apuesta del ex campeón es polémica, pero tiene lógica de combate: Du Plessis cree que Strickland puede vencer a Chimaev si impone un ritmo de trocación en pie y, sobre todo, evita que el checheno le construya su partido con wrestling y control posicional hasta el control en el suelo.
La apuesta inesperada de Du Plessis
En una entrevista para el podcast Fight Forecast (5 de mayo de 2026), el sudafricano no se fue por el camino fácil. En vez de decir “Chimaev es más completo” y cerrar el tema, Du Plessis planteó una pregunta táctica: ¿qué pasa si Strickland no le da el mapa a su rival?
Su idea central es clara y directa: ventaja física para Strickland. No como frase de marketing, sino como herramienta para resistir el primer golpe de defensa de quedas y después, si hace falta, volver a levantarse.
Por qué ve a Strickland en ventaja física
Du Plessis sostuvo que Strickland sería mucho más fuerte físicamente que Chimaev. En su lectura, esa diferencia no se nota solo en fuerza bruta; se traduce en acciones concretas: sostener el choque en el clinch, resistir la presión, y aguantar el impacto de los intentos de derribo.
El punto que más incomoda a los que dan por hecho el guion de Chimaev es este: si Strickland consigue levantarse dos o tres veces en la primera ronda, el partido deja de ser “simple” para el campeón. ¿Por qué? Porque el wrestling no funciona igual cuando el rival no se queda quieto, cuando no concede ángulos y cuando cada recuperación cuesta energía extra.
En defensa de Du Plessis, su credibilidad no es teórica. Él venció a Strickland dos veces para ser campeón y, posteriormente, perdió el cinturón para Chimaev después de que lo derribaran repetidas veces. En pocas palabras: no está opinando desde el sofá.
El plan para trabar el juego de derribos de Chimaev
Si hay una palabra que manda en este análisis es defensa de quedas. Du Plessis no habla de “sobrevivir” en general; habla de condicionar el plan del oponente. Y para él, la clave es que Strickland fuerce una pelea de pie el mayor tiempo posible.
Su lógica es de control del tiempo y del terreno:
- Primero, impedir que Chimaev convierta el primer contacto en un camino limpio hacia el control en el suelo.
- Después, si llega el derribo, que Strickland recupere postura rápido para volver a la trocación en pie y cortar el ritmo del wrestling.
- Finalmente, que el campeón no encuentre la estabilidad necesaria para su control posicional, porque cuando el rival no está “plano”, el sistema se rompe.
Esto no es magia. Es mecánica: físico en el clinch, resistencia a la tracción, y disciplina para no regalar ángulos. ¿Chimaev es peligroso? Sí. Pero, como diría cualquier analista tático de verdad, lo peligroso se multiplica cuando el rival le da el escenario.
Lo que el historial de Du Plessis revela sobre ambos estilos
Du Plessis tiene una ventaja rara: enfrentó a los dos bajo condiciones reales de octágono. Y ahí está el contraste.
Con Strickland, el sudafricano supo leer el tipo de pelea y el momento para convertir la batalla en algo que le favorecía. En el primer choque, se llevó el cinturón en una decisión dividida polémica en el UFC 297. En la revancha de febrero de 2025, repitió victoria por decisión con una performance más dominante. Ese patrón habla de adaptación y de saber dónde golpear sin regalar el control.
Con Chimaev, la historia fue otra: el checheno se impuso físicamente, derribó a Du Plessis repetidas veces y el combate terminó inclinándose hacia su zona de confort. Por eso la idea de Du Plessis no suena a “capricho”: su lectura parte de haber visto el mismo rival en el mismo contexto, solo que con una herramienta distinta.
La categoría de los medios (hasta 83,9 kg) no perdona ni el más mínimo error de transición. Si Chimaev consigue instalarse, el control posicional llega como consecuencia. Si no, el partido se vuelve más frágil.
Por qué esta lectura cambia el debate del UFC 328
Hasta ahora, el debate se había ido demasiado por el instinto: “Chimaev derriba, Chimaev domina, Chimaev gana”. Du Plessis mete el dedo en la herida y obliga a mirar el detalle: ¿y si Strickland tiene la fuerza para que el wrestling no sea una autopista?
Además, su argumento introduce un matiz importante para el espectador: el primer asalto no es una formalidad. Es el banco de pruebas de la defensa de quedas. Si Strickland aguanta, vuelve a pie y mantiene la trocación en pie, entonces Chimaev tendrá que tomar decisiones más incómodas: insistir en un camino que no termina y asumir riesgo.
¿Puede Chimaev encontrar la llave? Claro. Pero cuando el rival tiene control físico en el clinch y no se hunde en el control en el suelo como una pieza fija, el campeón tiene menos margen para ejecutar su plan con comodidad.
El Veredicto Jogo Hoy
Nosotros no compramos el guion automático. La lectura de Du Plessis es la más interesante del momento porque está basada en mecánica y en experiencia: si Strickland hace que Chimaev trabaje por cada recuperación, la pelea se abre y el “monólogo” del wrestling se corta. Y ojo, no es que Strickland vaya a “ganar fácil”; es que puede conseguir el tipo de partido donde el campeón se vuelve menos letal. En el UFC 328, esa diferencia puede pesar como una tonelada.
Preguntas Frecuentes
Por qué Dricus Du Plessis cree que Strickland puede vencer a Chimaev?
Porque Du Plessis ve a Strickland con ventaja física que puede sostener la defensa de quedas y permitirle volver a la trocación en pie. Su punto clave es que, si Strickland se levanta varias veces temprano, el wrestling y el control posicional de Chimaev se vuelven menos efectivos.
Cuál es la principal arma de Khamzat Chimaev contra Sean Strickland?
Su wrestling para generar derribos repetidos y luego instalar el control en el suelo con control posicional, obligando al rival a vivir en el terreno donde Chimaev marca la pelea.
Cuándo ocurre la lucha entre Chimaev y Strickland en el UFC 328?
La pelea está programada en el UFC 328 de cara a 2026, en el evento donde se disputa el cinturón de la categoría de los medios (hasta 83,9 kg).