Alonso dijo que el motor pasó a un segundo plano y que la prioridad inmediata de Aston Martin antes del GP de Canadá es el cambio, con especial atención al comportamiento en reducciones y trocas de marcha.

La cobertura completa de la F1 la tienes en el Jogo Hoje, pero lo que pasó en Miami deja un mensaje claro: en Aston Martin ya no discuten tanto la unidad de potência como antes. Fernando Alonso lo dijo sin maquillaje tras el GP del 3 de mayo: el problema inmediato del AMR26 ahora vive en el câmbio.

O que Alonso revelou depois de Miami

Miami no fue un desastre total para la escudería, pero tampoco una celebración. Alonso largó 17º y terminó 15º. Lance Stroll, 17º. El dato fino, de esos que encienden alarmas técnicas, es que Alonso recurrió a los neumáticos blandos en algún tramo durante la carrera y aun así no encontró la sensación de control que te hace ir con el coche “pensado” para las frenadas. Y aquí viene lo que importa: el español no atribuyó el caos a un único origen, sino a una cadena de comportamiento que se notó durante todo el fin de semana, con especial rareza en el momento de gestionar cambios.

Alonso describió algo que suena a problema de transición: “estaba muy extraño en las reducciones y en las trocas para cima”. No lo presentó como un detalle anecdótico; lo trató como el cuello de botella que te roba ritmo, estabilidad y margen de confianza. ¿Traducción al lenguaje de pista? Si el coche no acompaña en la zona crítica de carga y descarga de la transmisión, el piloto conduce más para sobrevivir que para atacar.

Por que el motor salió da lista de urgências

Al inicio de temporada, cuando Aston Martin venía con dificultades, el foco estaba puesto en la unidad de potência. Alonso había señalado problemas que se sentían como limitaciones “de arriba a abajo”. Pero en Miami el diagnóstico cambió: las sensaciones vinculadas a vibraciones y a la electrónica asociada al conjunto motor ya no fueron el centro del relato. El bicampeón fue contundente al separar el ruido del problema real.

En su lectura, lo que dominó el fin de semana fue el câmbio, más que el motor. Y eso es táctica, no solo mecánica. Porque cuando el motor deja de ser el principal freno de tu ventana de rendimiento, la prioridad deja de ser “más potencia” y pasa a ser “mejor control”. ¿Qué gana un equipo cuando lo entiende así? Gana dirección de trabajo: si el problema está en el cambio, los ingenieros pueden afinar estrategias de reducción, mapeos y consistencia de respuesta sin esperar que una evolución grande te arregle la vida.

O que há de errado com el câmbio del AMR26

El AMR26, según la lectura de Alonso, no está dando una transición limpia entre marchas. No hablamos solo de velocidad máxima o de cuántas décimas te faltan en una vuelta; hablamos de cómo el coche responde cuando el piloto exige una secuencia de mando rápida: levantar, frenar, reducir, estabilizar y volver a cargar. Ahí es donde se define la dirigibilidade.

Alonso conectó el fallo con dos momentos concretos:

  • Las reduções de marcha, donde el coche debe “encajar” sin tirones ni una respuesta que te descoloque justo cuando la pista aprieta.
  • Las trocas para cima, donde la sincronía tiene que ser precisa para no perder tracción o para no generar una sensación de desconexión que te obliga a levantar antes de tiempo.

Y si esto suena a “sensación”, ojo: en F1 la sensación muchas veces es el termómetro más honesto. El piloto detecta desalineaciones entre lo que el sistema promete y lo que realmente entrega. Si Alonso siente que “no estaba bajo control”, entonces el câmbio está afectando la capacidad de plantar el pie con firmeza en la zona de freada forte.

Por que Montreal puede exponer aún más el problema

Canadá no perdona. El Circuito Gilles Villeneuve convierte la frenada en un examen constante: fuerte, repetida y con trazadas donde el coche debe estar equilibrado para que la reducción no te desarme. Es decir, si el câmbio en Miami ya se veía “extraño”, Montreal puede amplificar cada síntoma.

Alonso lo dijo directo: con las freadas fuertes en Canadá, necesitan mejorar el comportamiento del cambio justo en el momento donde más se exige. Y aquí entra la lectura competitiva: no es solo que puedas perder una vuelta por vuelta. Es que puedes perder consistencia de neumáticos, perder estabilidad de chasis durante la fase de carga, y acabar haciendo una conducción más conservadora para evitar que el sistema vuelva a sorprenderte.

La etapa de Canadá será la quinta de la temporada 2026, del 22 al 24 de mayo. Y, como si fuera poco, la lista de “cosas a gestionar” se acumula: si no llega una solución profunda antes de verano, cualquier mejora será parcial. Por eso, el enfoque en el câmbio no es un capricho; es una apuesta por atacar el punto donde la pista castiga.

O que la Aston Martin todavía puede corregir antes del Canadá

Alonso no prometió milagros de rendimiento inmediato. De hecho, descartó que vayan a dar un salto real en la orden de fuerzas en las próximas semanas. Pero eso no significa que no haya margen de maniobra. Hay dos frentes típicos cuando el problema es de transmisión y de interacción con el piloto: ajustes de calibración y cambios de comportamiento operativo.

Con la mirada puesta en la parte de dirigibilidad, el trabajo puede ser:

  • Probar mapeos de reducción para que las reduções de marcha sean más previsibles y no generen desconexión en la entrega de par.
  • Limar la lógica de trocas para cima para que la transición no te obligue a modificar el frenaje o a perder tracción.
  • Recalibrar ventanas para que la freada forte en Montreal no coincida con el peor punto de respuesta del sistema.

Y hay un mensaje interno que suena a “orden y cabeza”: Alonso pidió que la prensa no convierta cada pregunta en un déjà vu. Si no habrá actualizaciones hasta después del verano, entonces el objetivo antes del GP de Canadá es reducir incertidumbre, administrar el nivel de frustración del equipo y llegar a la segunda mitad con una base más sólida para el salto que esperan en agosto.

O Veredito Jogo Hoje

Para nosotros, esto es una señal de madurez técnica: Aston Martin entendió que el problema no siempre se arregla con más potencia, se arregla con control. Si el câmbio está robando dirigibilidade en las reducciones y en las trocas para cima, Montreal puede ser el espejo duro donde se vea si la corrección fue real o solo maquillaje de sensaciones. Alonso no está pidiendo paciencia; está pidiendo precisión. Y en F1, precisión es lo que separa progreso de excusas.

Preguntas Frequentes

Qual es el principal problema de Aston Martin según Alonso?

Según Fernando Alonso, el principal problema en este momento está en el câmbio del AMR26, especialmente en el comportamiento durante las reduções de marcha y las trocas para cima.

Por qué el GP del Canadá preocupa a la equipe?

Porque el Circuito Gilles Villeneuve exige freada forte y secuencias de reducción muy exigentes. Si el cambio no está bajo control, Montreal amplifica cualquier falta de consistencia en dirigibilidad.

Aston Martin aún puede mejorar antes de la pausa de verano?

Alonso no promete un salto de rendimiento, pero sí plantea que el trabajo antes de Canadá es mejorar la dirigibilidade ajustando el comportamiento del câmbio. El salto grande, según el propio piloto, llegaría después del verano, en agosto.

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